MY MEXICAN BRETZEL

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De:
Nuria Giménez (2019)

con:
Ilse G. Ringier y Frank A. Lorang.

My mexican bretzel (1)

Porque me ha sorprendido y removido.

Porque es una propuesta tremendamente original, libre e imaginativa.

Porque es hipnótica y fascinante.

Por lo arriesgado de su propuesta que recuerda al cine mudo.

Porque es toda una declaración de intenciones por parte de la directora.

Porque es una preciosa reflexión sobre el paso del tiempo, las decisiones que tomamos, los errores, los aciertos.

Por cómo mezcla imagen documental y texto de ficción.

Porque “la mentira es sólo otra forma de contar la verdad”.

Por la belleza de sus imágenes.

Por la magia que esconden en su interior.

Porque son extractos en 16 mm de los vídeos grabados por Ilse Ringier y Frank Lorang, abuelos de la directora.

Porque “filmar es una de las mejores formas de auto engañarse que existen”.

Por ese guión sorprendente y brutal.

Porque es pura poesía.

Porque tiene TODO: amor, drama, comedia, desengaño, viajes, traiciones…

Porque Vivian Barrett se ha convertido en uno de mis personajes femeninos favoritos del año.

Por León y Leo, facilitando los lapsus del sueño.

Por el acertado diseño de sonido.

Por los silencios.

Por las reflexiones de Paravadin Kanvar Kharjappalic, ese fascinante e inexistente escritor/gurú.

Por viajar a Suiza, Nueva York, París, LOs Ángeles, Las Vegas, Venecia, Florencia, Barcelona o Mallorca.

Porque al final la vida, el amor y el arte consisten en no entender absolutamente nada.

Porque debería convertirse en una de las películas españolas del año.

Por todo eso y más.

 

 

 

 

 

 

ANIMALES SIN COLLAR

Animales sin collar

De:
Jota Linares (2018)

con:
Natalia De Molina, Daniel Grao, Ignacio Mateos y Natalia Mateo

Animales sin collar (1)

Porque es certera, cruda, interesante.

Porque es un potente thriller político con tintes dramáticos.

Porque es la ópera prima de Jota Linares.

Porque demuestra que tiene una visión propia y muchas cosas que contar.

Por la fascinante atmósfera que consigue crear a lo largo de todo el metraje.

Por todo lo que cuenta y cómo lo cuenta.

Porque es una personalísima adaptación de Casa de muñecas de Ibsen.

Por cómo reflexiona sobre la corrupción, el poder, la traición, la política.

Porque Natalia De Molina brilla como Nora.

Por todo lo que transmite con los silencios y las miradas.

Por un impresionante Daniel Grao.

Porque está terrorífico y tremendamente real.

Por Ignacio Mateos.

Porque impresiona y sorprende con su desgarro.

Porque Mario Tardón consigue hacer un personaje inolvidable con muy poco.

Por Natalia Mateo, siempre.

Por una espectacular dirección de fotografía.

Porque consigue transportar a ese calor de las tardes del verano andaluz.

Por la belleza de sus imágenes, sus encuadres.

Por la banda sonora.

Por la versión de Sará perché ti amo que hace Sandra Carrasco.

Por ese emocionante final.

Por la soledad.

Por sanar las heridas que pesan como una losa.

Por el pasado.

Porque nadie debería callar su voz.

Por las mujeres fuertes.

Por la libertad.

Por el futuro.

Por todo eso y más.

LA HIJA DE UN LADRÓN

la hija de un ladron

De:
Belén Funes
(2019)

con:
Greta Fernández, Eduard Fernández y Àlex Monner.

la hija de un ladron (1)

Porque es una de las películas españolas del año.

Porque es tan real que duele.

Porque es puro cine social, casi documental.

Por cómo refleja la realidad de una gran parte de la sociedad española.

Porque habla de monotonía, incertidumbre, inestabilidad, escasez, soledad.

Por la sensibilidad con la que Belén Funes se acerca a los personajes.

Porque permite asomarse a una mirilla para ver ese pequeño fragmento de vida.

Porque me gusta que sea el espectador quien tenga que rellenar los huecos del puzzle a su elección.

Por la naturalidad, contención y sencillez interpretativa de Greta Fernández.

Por esas lágrimas siempre al borde del precipicio.

Por todo el dolor que se esconde tras sus silencios y toda la vida y sueños que ocultan sus miradas.

Por Eduard Fernández.

Por la magia de ver en pantalla ese cara a cara entre padre e hija.

Porque la construcción del inolvidable personaje de Àlex Monner es lo que más me impresionó de la película.

Por Martín, ese entrañable hermano pequeño.

Por el final, que es como un puñetazo en el estómago.

Por cómo retrata el extrarradio de las grandes ciudades.

Por las mujeres fuertes, luchadoras.

Porque tener hijos está bien para no morir solos.

Por los sueños.

Por el futuro.

Por todo eso y más.

LO QUE ARDE (O que arde)

Lo que arde

De:
Oliver Laxe
(2019)

con:
Amador Arias y Benedicta Sánchez

Lo que arde (1)

Porque es una auténtica obra de arte.

Por su sensibilidad y belleza.

Porque es pura poesía visual.

Por la mirada de Oliver Laxe.

Porque su cine es estimulante, único, fascinante.

Por la potencia de sus imágenes.

Por la genial fotografía de Mauro Hercé.

Por ese comienzo hipnótico.

Por el inolvidable personaje de Benedicta.

Porque su carrera entre las cenizas se me ha quedado en el alma.

Por el amor que demuestra con la mirada.

Por la contención de Amador.

Por la vida rural.

Por las tres vacas y la perra Luna.

Por los castaños, sobretodo ese que sirve de refugio cuando llueve.

Porque si los eucaliptos hacen sufrir es porque sufren.

Por el cuidadísimo diseño de sonido que potencia cada sensación.

Por el guión.

Por cómo reflexiona sobre el campo, su pasado y su futuro.

Porque esconde de forma muy sutil una crítica durísima y acertada.

Por Galicia Calidade.

Por la lluvia.

Porque el fuego purifica pero también destroza.

Porque ver las llamas es catártico.

Por Suzanne de Leonard Cohen.

Porque es una de esas películas que se te quedan dentro.

Por todo eso y más.

MADRE

Madre

De:
Rodrigo Sorogoyen
(2019)

con:
Marta Nieto, Jules Porier, Àlex Brendemühl, Anne Consigny y Frédéric Pierrot.

Madre (1)

Porque estoy en shock.

Porque es absorbente, sorprendente, diferente y asfixiante.

Porque es, sin duda, una de las películas españolas del año.

Por esa interpretación brutal de Marta Nieto.

Porque duele.

Porque esconde todo un mundo de emociones en cada mirada y cada gesto.

Porque merece todos los premios del mundo.

Por descubrir a Jules Porier.

Por su hipnótico personaje.

Por Àlex Brendemühl.

Por el guión.

Por cómo retrata la pérdida y la esperanza.

Por la brillante dirección de Rodrigo Sorogoyen.

Porque hay que ser muy genio para atreverse con algo así.

Por sus grandes dosis de tensión e incomodidad.

Porque reta al espectador.

Por ese ambiente onírico que desprende.

Por esos 15 magistrales minutos de infarto con los que empieza la película y que son, en realidad, el cortometraje en el que se basa.

Por esa escalofriante escena del reencuentro con Ramón (impecable Raul Prieto).

Porque tiene planos bellísimos.

Por esa preciosa fotografía tan luminosa para retratar la oscuridad más profunda.

Por las interminables playas de Francia.

Por el apasionante tramo final.

Porque invita a tantas lecturas como espectadores la vean.

Porque se salta los límites de lo correcto y lo prohibido.

Porque al terminar sigue dando vueltas por la cabeza.

Por todo eso y más.