LA HIJA DE UN LADRÓN

la hija de un ladron

De:
Belén Funes
(2019)

con:
Greta Fernández, Eduard Fernández y Àlex Monner.

la hija de un ladron (1)

Porque es una de las películas españolas del año.

Porque es tan real que duele.

Porque es puro cine social, casi documental.

Por cómo refleja la realidad de una gran parte de la sociedad española.

Porque habla de monotonía, incertidumbre, inestabilidad, escasez, soledad.

Por la sensibilidad con la que Belén Funes se acerca a los personajes.

Porque permite asomarse a una mirilla para ver ese pequeño fragmento de vida.

Porque me gusta que sea el espectador quien tenga que rellenar los huecos del puzzle a su elección.

Por la naturalidad, contención y sencillez interpretativa de Greta Fernández.

Por esas lágrimas siempre al borde del precipicio.

Por todo el dolor que se esconde tras sus silencios y toda la vida y sueños que ocultan sus miradas.

Por Eduard Fernández.

Por la magia de ver en pantalla ese cara a cara entre padre e hija.

Porque la construcción del inolvidable personaje de Àlex Monner es lo que más me impresionó de la película.

Por Martín, ese entrañable hermano pequeño.

Por el final, que es como un puñetazo en el estómago.

Por cómo retrata el extrarradio de las grandes ciudades.

Por las mujeres fuertes, luchadoras.

Porque tener hijos está bien para no morir solos.

Por los sueños.

Por el futuro.

Por todo eso y más.

LO QUE ARDE (O que arde)

Lo que arde

De:
Oliver Laxe
(2019)

con:
Amador Arias y Benedicta Sánchez

Lo que arde (1)

Porque es una auténtica obra de arte.

Por su sensibilidad y belleza.

Porque es pura poesía visual.

Por la mirada de Oliver Laxe.

Porque su cine es estimulante, único, fascinante.

Por la potencia de sus imágenes.

Por la genial fotografía de Mauro Hercé.

Por ese comienzo hipnótico.

Por el inolvidable personaje de Benedicta.

Porque su carrera entre las cenizas se me ha quedado en el alma.

Por el amor que demuestra con la mirada.

Por la contención de Amador.

Por la vida rural.

Por las tres vacas y la perra Luna.

Por los castaños, sobretodo ese que sirve de refugio cuando llueve.

Porque si los eucaliptos hacen sufrir es porque sufren.

Por el cuidadísimo diseño de sonido que potencia cada sensación.

Por el guión.

Por cómo reflexiona sobre el campo, su pasado y su futuro.

Porque esconde de forma muy sutil una crítica durísima y acertada.

Por Galicia Calidade.

Por la lluvia.

Porque el fuego purifica pero también destroza.

Porque ver las llamas es catártico.

Por Suzanne de Leonard Cohen.

Porque es una de esas películas que se te quedan dentro.

Por todo eso y más.

MADRE

Madre

De:
Rodrigo Sorogoyen
(2019)

con:
Marta Nieto, Jules Porier, Àlex Brendemühl, Anne Consigny y Frédéric Pierrot.

Madre (1)

Porque estoy en shock.

Porque es absorbente, sorprendente, diferente y asfixiante.

Porque es, sin duda, una de las películas españolas del año.

Por esa interpretación brutal de Marta Nieto.

Porque duele.

Porque esconde todo un mundo de emociones en cada mirada y cada gesto.

Porque merece todos los premios del mundo.

Por descubrir a Jules Porier.

Por su hipnótico personaje.

Por Àlex Brendemühl.

Por el guión.

Por cómo retrata la pérdida y la esperanza.

Por la brillante dirección de Rodrigo Sorogoyen.

Porque hay que ser muy genio para atreverse con algo así.

Por sus grandes dosis de tensión e incomodidad.

Porque reta al espectador.

Por ese ambiente onírico que desprende.

Por esos 15 magistrales minutos de infarto con los que empieza la película y que son, en realidad, el cortometraje en el que se basa.

Por esa escalofriante escena del reencuentro con Ramón (impecable Raul Prieto).

Porque tiene planos bellísimos.

Por esa preciosa fotografía tan luminosa para retratar la oscuridad más profunda.

Por las interminables playas de Francia.

Por el apasionante tramo final.

Porque invita a tantas lecturas como espectadores la vean.

Porque se salta los límites de lo correcto y lo prohibido.

Porque al terminar sigue dando vueltas por la cabeza.

Por todo eso y más.

 

 

DIECISIETE

diecisiete

De:
Daniel Sánchez Arévalo
(2019)

con:
Biel Montoro, Nacho Sánchez, Lola Cordón e Itsaso Arana.

diecisiete (1)

Porque es tierna y entretenida.

Porque Daniel Sánchez Arévalo vuelve a demostrar su pulso con esta mezcla de comedia y drama tan suya.

Porque emociona.

Porque atrapa de principio a fin.

Por descubrir a Biel Montoro.

Por los matices que aporta a su personaje.

Por ver a Nacho Sánchez en pantalla grande.

Porque es uno de los actores más potentes que tenemos ahora mismo.

Por esa entrañable Lola Cordón.

Por Itsaso Arana, con un personaje breve pero clave.

Por Oveja.

Porque es imposible que no te robe el corazón.

Porque me gusta que lo haya adoptado Biel Montoro en la vida real.

Por el guión.

Porque hace fácil lo difícil.

Por esas situaciones que mezclan lo cómico, lo cotidiano y lo trascendente.

Por sus brillantes diálogos.

Por su sentido del humor.

Por la mágica relación entre los hermanos.

Por esa abuela inolvidable.

Por su perro sanador de tres patas.

Porque es una road movie especial.

Por la auto caravana.

Por los preciosos paisajes de Cantabria.

Por la dirección de fotografía.

Por prendar una vaca.

Por lo importante que es escuchar.

Por el precioso final.

Por la familia.

Por el código penal.

Por aprender de los errores del pasado.

Por lanzarse al futuro.

Por todo eso y más.

QUIEN A HIERRO MATA

a hierro

De:
Paco Plaza
(2019)

con:
Luis Tosar, Xan Cejudo, Enric Auquer, Ismael Martínez y María Vázquez.

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Porque es puro thriller fusionado con drama.

Porque no da ni un segundo de respiro.

Por la fuerza de Paco Plaza como director.

Porque me gusta que se lance con otros géneros (y lo haga así de bien).

Porque el guión de Juan Galiñanes y Jorge Guerricaechevarría atrapa.

Porque consigue emocionar con esa fascinante construcción de personajes.

Por la potencia de sus imágenes.

Porque Luis Tosar siempre está impecable.

Por la cantidad de matices que transmite con un gesto o una mirada.

Porque conmueve y provoca escalofríos a la vez.

Por las impresionantes interpretaciones de Xan Cejudo y Enric Auquer, que merecen todos los premios del año.

Porque la secuencia de Kike en el cementerio a ritmo de trap es brutal.

Por un acertado Ismael Martínez.

Porque siempre es un regalo ver a María Vazquez en pantalla.

Por la electrizante banda sonora de Maika Makovski.

Por un montaje brillante.

Por ese entrañable instante de puro amor al ritmo de La vida sigue igual de Julio Iglesias.

Porque creo que nunca podré volver a escuchar Sopa de caracol como hasta ahora.

Por ese final inevitable pero que te deja clavado en la butaca.

Por los recuerdos.

Por el miedo.

Por la familia.

Por la venganza.

Por todo eso y más.