LA FAVORITA (The Favourite)

La favorita

De:
Yorgos Lanthimos
(2018)

con:
Olivia Colman, Emma Stone y Rachel Weisz

La favorita (1)

Porque es brutal, divertida, cruel y fascinante.

Porque te deja clavado en la butaca.

Porque el cine de Yorgos Lanthimos me atrapa.

Porque es atrevido, personal y diferente.

Por su oscuridad, inteligencia, sentido del humor y enfermiza perversión.

Porque arriesga y acierta con un drama de época.

Porque ofrece un recital interpretativo espectacular.

Por Olivia Colman, totalmente fuera de si.

Porque no me extraña que arrasara con todos los premios posibles.

Porque Emma Stone solo hace que crecer y crecer como actriz.

Porque brilla más que nunca.

Porque ver a Rachel Weisz siempre es una lección de interpretación.

Por la brillantez del guión y sus diálogos.

Porque oscila todo el rato entre la comedia, el drama y el esperpento.

Porque está llena de ternura, amor y mala leche.

Por unos personajes femeninos inolvidables.

Porque son entrañables y odiosos a la vez.

Porque los hombres quedan relegados al papel de bufón.

Por esos planos geniales, marca de la casa.

Por el impecable diseño de vestuario.

Porque es un disfrute absoluto en todos los aspectos técnicos.

Por ese montaje final de planos.

Por el Skyline pigeon de Elton John en los créditos.

Por como reflexiona sobre el amor y el deseo.

Por la venganza.

Por el engaño.

Por la libertad.

Por todo eso y más.

DOLOR Y GLORIA

dolor y gloria

De:
Pedro Almodóvar
(2019)

con: Antonio Banderas, Asier Etxeandia, Leonardo Sbaraglia, Penélope Cruz, Nora Navas, Julieta Serrano, César Vicente y Raúl Arévalo.

LEID UND HERRLICHKEIT

Porque Pedro Almodóvar cumple hoy 70 años.

Porque la mejor forma de celebrarlo es con su cine.

Porque Dolor y gloria es una obra maestra.

Porque emociona, divierte, remueve.

Por su fascinante guión.

Por su sutileza y sentido del humor.

Por lo bien que trata el drama, la enfermedad, el amor, el dolor, la muerte o el deseo.

Porque hay que ser muy valiente para exponerse así como autor/personaje.

Porque técnicamente es impecable.

Porque tiene planos que son arte.

Porque Antonio Banderas merece todos los premios del mundo.

Porque lo que hace es una brutalidad.

Por sus gestos casi imperceptibles, su voz, su postura y el alma que se escapa del personaje en cada poro.

Por como se mimetiza con Salvador Mallo.

Por un Asier Etxeandia mejor que nunca.

Por su impresionante secuencia del monólogo.

Porque Penélope Cruz brilla con cada aparición.

Por la mirada de Julieta Serrano.

Porque está maravillosa como madre manchega.

Por las lágrimas de Leonardo Sbaraglia.

Por Nora Navas y Raul Arévalo, siempre imprescindibles.

Por descubrir a César Vicente.

Por la preciosa secuencia de las mujeres en el río con la fugaz aparición de Rosalía.

Por esa acertada secuencia animada con diseños de Juan Gatti.

Por la genial banda sonora de Alberto Iglesias.

Por su fotografía y dirección de arte.

Por todas esas obras de arte, libros y detalles que aparecen en la película.

Por las casas que son cuevas.

Por esa inolvidable secuencia en el patio.

Por el cuadro de Salvador Niño.

Por el primer amor.

Por las reconciliaciones.

Por los reencuentros.

Por las madres.

Por el maravilloso final.

Por todo eso y más.

120 PULSACIONES POR MINUTO (120 battements par minute)

120 pulsaciones

De:
Robin Campillo
(2017)

con:
Nahuel Pérez Biscayart, Arnaud Valois, Adéle Haenel y Antoine Reinartz.

120 pulsaciones (1)

Porque me dejó KO en la butaca.

Porque es vibrante, potente, luminosa y dura.

Porque emociona y conmueve.

Porque se te mete dentro para siempre.

Por el amor, el miedo, la lucha, la muerte.

Por el guión.

Por como se mueve en esa fina línea entre la ficción y el documental.

Por el ritmo pausado que es un deleite.

Porque tiene un reparto muy acertado y entregado.

Por la vitalidad y fuerza de Sean.

Porque siempre es un placer ver actuar a Nahuel Pérez Biscayart.

Porque es imposible no caer rendido a los pies de Nathan.

Por descubrir a Arnaud Valois.

Por esa preciosa historia de amor.

Porque refleja a la perfección el nacimiento de Act Up.

Porque da visibilidad al VIH y al Sida.

Porque conciencia y lucha para desestigmatizarlo.

Porque demuestra que la educación es la mejor herramienta para la prevención.

Porque es tremendamente política.

Porque es muy crítica con la sociedad, las instituciones, las farmacéuticas e incluso las asociaciones donde no es oro todo lo que reluce.

Porque hay momentos en que la única salida es unirse y actuar.

Por la potencia de sus imágenes.

Por cómo están rodadas las secuencias de la discoteca.

Por las impresionantes asambleas y cómo te hacen sentir parte de ellas.

Por la banda sonora.

Por ese final tan brutal.

Por teñir el Sena de rojo.

Porque cada latido, cada gesto, cada vida cuenta.

Por todo eso y más.