COSES A FER ABANS DE MORIR

De:
Cristina Fernández Pintado y Miguel Llorens
(2020)

con:
Sergio Caballero, Oriol Tarrasón, Manuel Maestro, Ángel Fígols, Mireia Pérez, Vanessa Cano y Cristina Fernández.

Porque es un precioso canto a la vida y la amistad.

Porque emociona y conmueve.

Porque consigue que rías y llores a la vez.

Porque es como un puñetazo en el estómago.

Porque es cercana, sincera y real.

Por cómo habla de la muerte, la culpa, el dolor y la familia (la de sangre y la que construimos).

Porque a veces el cine pequeño es el más grande. 

Porque tiene imágenes bellísimas.

Por lo que cuenta y cómo lo cuenta.

Porque el guión está lleno de buenas ideas.

Por cómo entrelaza el presente y los recuerdos.

Porque tiene algunos diálogos potentísimos.

Por las mujeres como Cristina Fernández, valientes y creadoras.

Porque hay que aplaudir su tesón y el trabajo durante años para sacar adelante este proyecto en el que escribe, dirige y actúa.

Por ese reparto brillante.

Porque su química atraviesa la pantalla.

Porque consiguen que te sientas parte de ese grupo de amigos.

Por Sergio Caballero, que pone los pelos de punta. 

Por la verdad que aporta Vanessa Cano a ese personaje lleno de recovecos.

Porque es imposible que no se te parta el corazón cuando se rompe Manuel Maestro.

Por la divertidísima carrera nocturna por Valencia.

Por la inolvidable secuencia de la boda. 

Por los amigos de siempre y para siempre.

Por tomar decisiones.

Por el mar.

Porque si te queda vida, te queda todo.

Porque nunca es tarde para hacer lo que uno quiere.

Porque todos tenemos cosas que hacer antes de morir.

Por todo eso y más.

VERANO DEL 85 (Eté 85)

Verano del 85

De:
François Ozon
(2020)

con:
Félix Lefebvre, Benjamin Voisin, Valeria Bruni-Tedeschi, Phillipine Velge, Melvil Poupaud e Isabelle Nanty.

Porque me ha atrapado de principio a fin.

Porque emociona con pequeños gestos y miradas.

Porque es un viaje al verano del primer amor.

Por lo bien que retrata el despertar sexual de un adolescente LGTB.

Porque el cine de François Ozon tiene magia y una mirada única.

Porque es capaz de hacer sentir un millón de cosas.

Porque tiene momentos muy especiales e inolvidables.

Porque se me pusieron los pelos de punta con la secuencia de la montaña rusa.

Por el baile en la discoteca.

Por ese erotismo que impregna todo el comienzo.

Por ese guión impecable.

Por lo mucho que la historia te envuelve.

Por cómo reflexiona sobre el amor, la muerte, la amistad, la pasión, los celos, la pérdida, la lealtad… los aprendizajes de la vida, en definitiva.

Por cómo mezcla estilos, puntos de vista y consigue que el espectador se sienta parte del juego.

Por descubrir a Félix Lefebvre.

Porque es muy difícil lo que hace y cómo es capaz de transformar una emoción en otra en apenas un segundo.

Porque es imposible no enamorarse de su Alexis.

Por ese atractivo tan extraño de Benjamin Voisin.

Porque siempre es genial ver en acción a Valeria Bruni, Isabelle Nanty y Melvil Poupaud.

Por el divertido y necesario personaje de Phillipine Velge.

Por el impecable diseño de producción y esa estética que te transporta a los años 80.

Por la dirección de fotografía y esa textura de la imagen.

Por la banda sonora.

Por inventar más de mil formas de morir cuando las cosas se ponen feas.

Por los veleros y las playas de cantos rodados.

Por volar en una moto hasta alcanzar la velocidad de la luz.

Por la libertad de amar a quien quieras.

Por escribir para sacar los fantasmas fuera.

Porque ya nunca podré escuchar el ‘Sailing’ de Rod Stewart y no pensar en Alex y David.

Por todo eso y más.

LINGUA FRANCA

De:
Isabel Sandoval
(2019)

con:
Isabel Sandoval, Eamon Farren y Lynn Cohen.

Porque me ha fascinado de principio a fin.

Porque es una pequeña joya.

Porque es cruda, real, sutil y sincera.

Porque su grandeza reside en su sencillez.

Por ese ritmo pausado.

Por cómo retrata la intimidad.

Por dar voz a las mujeres inmigrantes, racializadas y trans.

Porque viene avalada por festivales como  Venecia, Tribeca o Londres.

Porque me he hecho fan absoluto de Isabel Sandoval.

Porque escribe, dirige, produce, edita e interpreta (y en todas las facetas sale bien parada).

Por un guión certero.

Porque habla de temas tan necesarios como transexualidad, inmigración ilegal o el clima político y social en Estados Unidos.

Porque Olivia es un personaje inolvidable.

Por su lucha, silenciosa pero impresionante.

Porque Isabel Sandoval brilla como actriz con una interpretación llena de matices.

Porque atrapa con cada mirada.

Por esos silencios que transmiten tanto.

Por el miedo que se siente al verla girar cada esquina.

Por esa asfixiante y durísima secuencia del apagón.

Porque tiene que ser horrible vivir pensando que tu mundo, tu realidad, tu vida puede desaparecer en un segundo si te descubren.

Por un entregado Eamon Farren.

Por Lynn Cohen, siempre brillante (y cuyas apariciones en cine y televisión, tristemente, vamos a echar mucho de menos).

Por la cuidada dirección de fotografía.

Porque tiene planos bellísimos.

Por esas imágenes de metros de Nueva York con sus puentes de metal y sus escaleras infinitas.

Por la búsqueda del amor.

Por los golpes de la vida.

Por combatir la masculinidad tóxica.

Por salir reforzada de las dificultades.

Por todo eso y más.

SOLO NOS QUEDA BAILAR (And then we danced)

De:
Levan Akin
(2019)

con:
Levan Gelbakhiani, Bachi Valishvili y Ana Javakishvili.

Porque es brutal.

Porque llega al corazón.

Por el despertar sexual y cómo lo cuenta.

Porque es romántica, social, política, sensual, dramática y con pequeños destellos de comedia.

Porque es arriesgada y crítica.

Por su reflexión sobre la masculinidad.

Porque las tradiciones están para romperlas.

Porque el guión funciona como una bomba de relojería.

Por los impresionantes números de baile.

Porque la danza georgiana es hipnótica y fascinante.

Por el trabajo de Levan Akin.

Por su elegancia para narrar con imágenes.

Porque su dirección de actores.

Por descubrir a Levan Gelbakhiani.

Porque brilla con cada mirada, cada gesto.

Porque es imposible no enamorarse un poco de Merib.

Por la verdad que transmite Bachi Valishvili.

Porque cuando se juntan los dos transmiten puro fuego.

Por la genial escena del baile en la casa del campo.

Por la fascinante dirección de fotografía.

Por esa luz mágica del último baile.

Por la banda sonora y como mezcla tradición y modernidad.

Por el amor y el deseo.

Por auto-descubrirse.

Por atreverse a ser uno mismo.

Por el baile.

Por ese final tan emocionante.

Por todo eso y más.

NEVRLAND

Nevrland

De:
Gregor Schimidinger (2019)

con:
Simon Frühwirth, Paul Forman y Josef Hader.

Nevrland (1)

Porque es hipnótica y diferente.

Porque sorprende.

Porque se queda grabada en la memoria.

Porque es un viaje a las emociones.

Por el guión, que atrapa y remueve.

Por cómo habla de la ansiedad, el despertar sexual, las nuevas tecnologías o la soledad.

Por la potencia de sus imágenes.

Por el buen hacer de Gregor Schimidinger como director.

Porque cuida la estética pero también las interpretaciones.

Porque Simon Frühwirth está brillante.

Por todo lo que cuenta con la mirada.

Porque Jakob me ha robado el corazón.

Por esa impactante y genial marca de nacimiento.

Por descubrir a Paul Forman.

Por ese tramo final fascinante.

Porque sus imágenes son pura poesía y psicodelia.

Por la excelente dirección de fotografía.

Por como juega con colores, tonos y texturas para diferenciar lo cotidiano, lo experimental y lo imaginado.

Por la cosmología.

Por perderse en un museo para reencontrarse a uno mismo.

Por las primeras veces.

Por el sexo pixelado.

Por sentirse vivo.

Por experimentar.

Por el caos interior.

Por mirar al miedo de frente.

Por todo eso y más.